Eficiencia energética en las empresas

Eficiencia energética en las empresas

Luego de dos años de pandemia, se espera que finalmente las economías globales crezcan a niveles deseados, especialmente las de América Latina y el Caribe. En ese marco, resulta imprescindible comenzar a implementar un modelo productivo que tenga a la soberanía energética y al desarrollo sostenible como banderas prioritarias.

De acuerdo a diversos estudios, el 80 por ciento de la demanda mundial de energía depende de los combustibles fósiles, que generan aproximadamente dos tercios de las emisiones de dióxido de carbono (CO2). La mayoría de los países no tienen grandes reservas de combustibles fósiles -gas natural, petróleo, gas- debido a su finitud.

Las energías renovables (sol, viento, agua y biomasa vegetal) son, entonces, la salida en este contexto.

Acciones gubernamentales

La Unión Europea (UE) lanzó en mayo el plan Repower, que tiene por objetivo reducir en un 66 por ciento la dependencia que el continente tiene con el gas de Rusia, actualmente en guerra con Ucrania. Esta medida contempla, además, el despliegue de energías renovables y la apuesta por el hidrógeno verde. Asimismo, la UE pidió promover el ahorro de energía y mejorar su eficiencia.

De este lado del océano, el Gobierno argentino lanzó el programa PyMEs Verdes, a través del que se destinarán 3600 millones de pesos para promover una producción sostenible en las pequeñas y medianas empresas. En esa línea, 26 intelectuales de todo el mundo apoyaron el proyecto del candidato a la presidencia de Colombia, Gustavo Petro, que busca descarbonizar la economía y optimizar la distribución de energías renovables.

América Latina y el Caribe cuentan con un 25 por ciento de energías renovables en su matriz energética primaria, según un informe de la Organización Latinoamericana de Energía (OLADE). Y en ese sentido, la región posee un enorme potencial gracias a las reservas de litio y cobre, que cada vez cobran más protagonismo en la transición de la eficiencia energética en las empresas.

Desarrollo sostenible

Las energías renovables tienen un menor impacto ambiental y no generan contaminantes, además, de diversificar la matriz energética, dinamizar la industria y promover el desarrollo del turismo y las economías regionales.

Si las empresas mejoran el uso de la energía en sus procesos, disminuyen costos, aumentan la productividad y contribuyen a un desarrollo sustentable, entre otros beneficios.

Para maximizar la eficiencia energética en las empresas, es esencial fomentar la adopción de tecnologías limpias y procesos ecoamigables, promoviendo así un ciclo virtuoso que impulse el crecimiento económico sostenible en América Latina y el Caribe. 

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